En un contexto donde las buenas noticias en el ámbito sanitario merecen ser destacadas, el reciente caso de éxito protagonizado por el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria y el Hospital Universitario Insular Materno-Infantil de Gran Canaria es un claro ejemplo del valor del trabajo en equipo y la relevancia de la actualización constante en los servicios de salud pediátrica.
La historia comienza con una niña de cinco años que, afectada por una insuficiencia respiratoria agravada por una patología previa, requería una intervención compleja y especializada. Gracias a la activación del protocolo para el empleo de la oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO por sus siglas en inglés), se movilizó un equipo multidisciplinar desde Gran Canaria a Tenerife, compuesto por cirujanos, intensivistas y personal de enfermería.
No solo estabilizaron a la paciente para su movilización aérea, sino que iniciaron, con éxito, la delicada terapia ECMO antes de llevar a cabo el traslado, con la colaboración del Servicio de Urgencias Canario y los servicios de emergencia de ambas islas.
Este segundo traslado ECMO pediátrico entre islas no solo representa un triunfo clínico, sino una muestra tangible de lo que se puede lograr cuando los recursos públicos se alinean con una visión compartida: ofrecer a los pacientes la mejor atención posible, sin importar las dificultades geográficas o logísticas. La coordinación entre profesionales, la precisión técnica y el compromiso humano han sido pilares fundamentales para salvar una vida y devolver la esperanza a una familia.
Además, este caso refleja la importancia de mantener a nuestros hospitales públicos en la vanguardia tecnológica y médica. Desde 2017, el Hospital Materno-Infantil ha consolidado un equipo especializado en ECMO, posicionándose como un referente en el Archipiélago. Este liderazgo es el fruto de años de inversión y planificación, y demuestra que la sanidad pública puede ofrecer respuestas eficaces en situaciones extremas.
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha ratificado su compromiso con el fortalecimiento continuo de estas capacidades, entendiendo que la excelencia en salud infantil no es un lujo, sino una prioridad. Porque cuando hablamos de salud pediátrica, cada minuto cuenta y cada avance salva futuras vidas.

