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Una vulnerabilidad en las puertas del núcleo de células tumorales abre una vía a nuevos tratamientos

Algunas células tumorales dependen de la acción conjunta de las proteínas CDK16 y CDK18

BARCELONA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) –

Un estudio liderado por el Grupo del Ciclo Celular y Cáncer del Vall dHebron Instituto de Oncología (VHIO) ha identificado una vulnerabilidad del cáncer de hígado que podría orientar el desarrollo de nuevas terapias, ha informado VHIO en un comunicado este lunes.

El estudio, que se ha publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, demuestra que algunas células tumorales dependen de la acción conjunta de dos proteínas, CDK16 y CDK18, para reparar su ADN y seguir multiplicándose, y que cuando ambas se desactivan, los daños se acumulan y las células pierden capacidad de sobrevivir.

La investigación, encabezada por el Dr. Marcos Malumbres, Profesor ICREA, jefe del Grupo de Ciclo Celular y Cáncer y director del Programa de Oncología de Sistemas del VHIO, se centra en el carcinoma hepatocelular, el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado en adultos.

Malumbres ha afirmado que aunque existen tratamientos que pueden controlar la enfermedad y prolongar la supervivencia, las formas avanzadas siguen planteando importantes dificultades y que identificar nuevas dependencias de las células tumorales permite buscar tratamientos que actúen sobre mecanismos diferentes de los abordados por las terapias actuales.

En este sentido, ha precisado que para desarrollar nuevas terapias se necesita entender qué permite a una célula tumoral seguir viva a pesar de los daños que acumula: En este trabajo hemos identificado dos proteínas que se respaldan mutuamente. Al eliminar las dos, dejamos al tumor sin un apoyo importante para reparar su material genético.

EL ACCESO AL NÚCLEO

El equipo observó que al eliminar una sola de estas proteínas el efecto era limitado por su capacidad compensatoria, y que solo al desactivar ambas simultáneamente se eliminan sus funciones protectoras, revelando una vulnerabilidad clave para detener la supervivencia de las células tumorales.

El estudio también demuestra que las proteínas CDK16 y CDK18 regulan los poros nucleares para permitir que las proteínas de reparación del ADN entren al núcleo y que al eliminarlas, las células del tumor acumulan daño genético, pierden su capacidad de proliferación y mueren, lo que abre una nueva oportunidad para el desarrollo de tratamientos.