MELILLA 14 Oct. (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Alicia Vela) –
El rey Felipe VI ha reiterado este miércoles que Melilla es España y Europa y considera que esta ciudad autónoma y Ceuta merecen sentir más a menudo la cercanía de los españoles, también por su parte. La reina y yo no olvidaremos esta visita, nos vamos con ganas de volver, ha remarcado.
Así lo ha hecho en el Hotel Melilla Puerto, en el cierre de su visita oficial de dos días a Ceuta y Melilla, dos meses después de la entrada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos que generó una grave crisis en la ciudad autónoma.
Como hizo en la víspera en Ceuta, el monarca ha remarcado la españolidad de la ciudad autónoma. Aunque sea una obviedad, es importante reafirmarla: Melilla es España y Melilla es Europa, ha esgrimido.
Su frontera es frontera de la Unión, una frontera única, que no distingue flancos ni puntos cardinales, pues se basa en un acervo compartido de derechos, libertades y responsabilidades ciudadanas, ha agregado. Así, ha incidido en que cualquier amenaza a la frontera de un Estado miembro lo es, por tanto, al conjunto de la UE, tal y como dijo ya ante los socios de Francia y Finlandia.
En esta línea, el rey ha aludido a los valores del imperio de la ley y la dignidad de la persona, y ha llamado a no confundir estos valores con debilidad y ha declarado que España está preparada para defender sus valores y libertades.
El rey ha hecho una valoración de los dos días de visita a Ceuta y Melilla, y, como hizo el martes, ha explicado que tenía esta visita pendiente desde hace demasiado tiempo. Es por eso que le ha emocionado pasear por las calles melillenses y la acogida de sus vecinos, que ha agradecido. También ha dado las gracias a los servidores públicos melillenses.
En cualquier caso, ha calificado estos días de intensos, pero ha garantizado que ha extraído una conclusión inequívoca: Merecéis sentir más a menudo –también a través de vuestros Reyes– el abrazo y la cercanía de todos los españoles. No a pesar de vivir aquí, sino precisamente por eso, ha matizado.
En su intervención, Felipe VI no se ha olvidado de Marruecos. Como dijo en Ceuta, Madrid y Rabat tienen que construir y preservar una relación de buena vecindad, lo que exige confianza, responsabilidad y buena fe. Lo creo posible y deseable, merece la pena trabajar y abogar por ello, y a ello nos debemos comprometer todos, ha urgido.
Al acto de cierre de la visita han acudido unas 400 personas, entre autoridades y una nutrida representación de la sociedad melillense.

