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Tiago Guedes adapta la enigmática trilogía de Coetzee en la ambiciosa ‘Aquí’, última película de Manolo Solo

El cineasta portugués condensa la obra en 3 horas y 25 minutos para una inmersión real y como acto de resistencia

VALLADOLID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) –

El director portugués Tiago Guedes adapta la enigmática trilogía de Jesús, del escritor J. M. Coetzee, en Aquí, una ambiciosa propuesta para narrar el viaje por la infancia del singular niño David que busca la comprensión junto una familia casual sostenida por las interpretaciones de Patricia López Arnaiz y Manolo Solo, quien ofrece en este filme su última actuación.

El director Tiago Guedes, el productor Paulo Branco y los intérpretes Patricia López Arnaiz y Sergi López han presentado el largometraje este lunes, 26 de octubre, en la 71 Semana Internacional de Cine de Valladolid, donde compite en Sección Oficial.

En un lugar distópico al que todos llegan sin memoria para comenzar una nueva vida, Simón (Manolo Solo) conoce a David (Álex Peláez y Hugo Encuentra), un niño que se encuentra solo. El hombre decide hacerse cargo de él y buscar a su madre, un papel que finalmente asume Inés (López Arnaiz).

Con esta premisa se desarrolla una historia que mira a la migración, la adopción, el amor y la identidad a través de la infancia de este niño misterioso y obstinado que plantea preguntas existenciales, cuestiona las reglas y se sumerge en la danza — lo que incluye escenas coreografiadas–.

Guedes ha asumido en este filme el reto de dar vida a las más de 900 páginas de la trilogía de Coetzee, una obra con la que conectó desde que leyó el primer libro La infancia de Jesús — al que le siguen Los días de Jesús en la escuela y La muerte de Jesús–. La oportunidad llegó de la mano del productor Paulo Branco, a quien, a su vez, se la había ofrecido el mismo escritor sudafricano Premio Nobel de Literatura.

Coetzee quería una adaptación fiel a la trilogía, en español — pues el autor rechaza la hegemonía global del inglés–, un deseo que manifestó a Branco en una conversación. Entonces el productor trasladó el proyectó a Guedes, quien también se reunió con el escritor para plantear la adaptación.

El proceso posterior ha sido un reto al tener que condensar la trilogía. Queríamos que se quedase en tres horas, pero cuando la vimos entendimos que ese era el corte final, no había nada más que cortar. A mí me gusta mucho esa duración porque te permite una inmersión real. Es un tiempo que estás en ese mundo, lejos de segundas o terceras pantallas. Creo que hoy, más que nunca, hacer una película larga es un acto de resistencia, ha defendido el director sobre la duración, uno de los aspectos más desafiantes de la propuesta.

Igualmente, sobre su propia visión de la enigmática obra, ha incidido en que en la adaptación ha decidido evitar nombrar a Jesús en el título, pues si bien en la trilogía este nombre no es el que se utiliza para el niño protagonista, sí induce al público a vincularlo con esta figura religiosa.

En este sentido, Guedes ha aseverado que en la película se habla de la importancia de vivir y estar en el momento exacto, por lo que se títula Aquí: No hay recuerdos y el futuro es incierto, lo que importa es el momento exacto que están viviendo los personajes. Hay un momento muy potente, que es cuando el personaje de David le pregunta a Simón: ¿Qué estamos haciendo aquí? y este no sabe darle una respuesta.

Esta propuesta y visión se transmitió a Coetzee, quien coincidió y respaldó este título final sobre el que el actor Sergi López, quien tiene un papel secundario en el filme, ha añadido la idea de un presente eterno.

EL PESO DE LAS INTERPRETACIONES

Los actores también han apuntado a la dificultad de interpretar a personajes sin historia real, si no en los que pesa más lo simbólico y poético, como ha manifestado López, quien considera esta oportunidad una suerte por su sólido guion y universo diferente.

Era un trabajo que teníamos que afrontar con mucho respeto. No solo por el material que había que cuidar sino también por sus particularidades. Hay una atmósfera de no-realidad, una extrañeza que está en los libros y también estaba en el guion, ha reflexionado, por su parte, López Arnaiz.

La actriz ha explicado que, por este motivo, en este trabajo no había lugar a la improvisación, pues la visión externa que se podía aportar tenía que recaer en el director, en quienes han confiado para este montaje que permite descubrir muchas cosas más de ese mundo que ya está en el texto de Coetzee.

Sobre Manolo Solo, actor fallecido en julio de este año a quien se ha dedicado la presentación, Guedes ha puesto en valor su enorme generosidad a la hora de interpretar a Simón y ha relatado que desde que lo vio en Cerrar los ojos, de Víctor Erice, sintió una sensibilidad en su interpretación que le resonó cuando buscaba a un acto para encarnar a Simón.

Por su parte, Branco ha insistido en el peso actoral de la película de la mano de Solo y López Arnaiz. Sin ellos la película no existiría. Encarnar estos diálogos no es algo fácil y los dos transmiten una emoción tan increíble que nos hacen creer lo que estamos viendo. Ese es el gran triunfo de la película, ha aseverado el productor.

Aquí, de la que destaca además la fotografía de Daniela Cajías, compite por la Espiga de Oro de la 71 Semana vallisoletana, donde recala tras su paso por certámenes como el Festival de Cannes, en el que tuvo su estreno mundial.